A casi seis meses de que se registraran los primeros ataques atribuidos al denominado tirador de la Atlixcáyotl, la Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) no ha recibido denuncias formales suficientes ni ha logrado identificar al o los responsables.
El fiscal especial en alta incidencia delictiva, Alfredo Erazo, confirmó que aunque la víctima número 10 habría manifestado su intención de presentar denuncia, hasta este viernes 19 de junio de 2026 no se ha recibido ninguna de manera oficial. No obstante, señaló que existen investigaciones de oficio en curso.
Desde el 12 de enero, cuando un menor de 12 años fue herido por un disparo en la mandíbula al descender de una camioneta, se han reportado al menos 11 ataques relacionados con este caso, de los cuales solo seis han derivado en denuncias formales ante la FGE. Entre estos, destaca el más reciente registrado hoy en Plaza W.
Los ataques han ocurrido en distintas fechas y puntos de la Vía Atlixcáyotl y sus alrededores: el 12 de febrero un automovilista fue agredido frente al Hotel Camino Real; en abril, un conductor de un Mini Cooper rojo denunció un impacto de bala en su vehículo en la zona de Cúmulo de Virgo; y en mayo se registraron tres incidentes en días consecutivos, incluyendo ataques cerca de las Torres JV y el restaurante Ozzu.
El 16 de junio, un médico se convirtió en la décima víctima y la sexta persona en presentar denuncia formal. Este viernes 19 de junio se dio a conocer el caso número 11, en el que una bala atravesó el parabrisas de un automóvil sin que se precisara el modelo.
A pesar de la gravedad y la recurrencia de estos hechos, no hay personas detenidas ni se ha esclarecido si el agresor es un hombre, una mujer o si hay más de un responsable. El secretario de Seguridad Pública estatal, Francisco Sánchez González, informó el 2 de junio que el tirador habría utilizado inicialmente balines y luego un arma de fuego calibre nueve milímetros, y que los ataques podrían originarse desde algún edificio de la zona.
Jonathan Sánchez Vargas, maestro en Criminología, advierte que la aparente lentitud en las investigaciones puede alimentar la percepción de impunidad y falta de interés, además de reflejar posibles deficiencias en las estrategias de inteligencia.
Las autoridades estatales y municipales han reforzado la vigilancia en la zona y continúan con diligencias para localizar al sospechoso, en un contexto donde la seguridad y el orden público son prioritarios para preservar la tranquilidad de los ciudadanos y la estabilidad de la actividad económica en esta importante vía de Puebla.

