El expresidente Felipe Calderón recordó este jueves 11 de junio de 2026, durante la inauguración del Mundial de Fútbol 2026, que él sí estuvo presente en el partido inaugural de Sudáfrica 2010, cuando México enfrentó al país anfitrión. A través de su cuenta de X, Calderón escribió: “En 2010, el campeonato mundial de fútbol se celebró en Sudáfrica, el partido inaugural fue precisamente Sudáfrica-México. El presidente Zuma nos invitó al juego inaugural. Los equipos empataron, con un golazo de Rafa Márquez.”
Este mensaje fue interpretado como una referencia directa a la decisión de la presidenta Claudia Sheinbaum de no asistir ni al Estadio Azteca ni al Fan Fest del Zócalo durante el arranque de la Copa del Mundo 2026. A diferencia de Calderón, quien acudió a Sudáfrica invitado por el entonces presidente Jacob Zuma y estuvo presente en la ceremonia inaugural y el partido México-Sudáfrica de 2010, Sheinbaum optó por seguir la jornada desde actividades públicas en la alcaldía Gustavo A. Madero y posteriormente desde instalaciones gubernamentales.
La ausencia presidencial en los principales escenarios mundialistas se produjo en un contexto marcado por movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), colectivos de búsqueda y otras organizaciones que habían anunciado protestas en la Ciudad de México durante la inauguración del torneo. Para garantizar el orden, las autoridades desplegaron un amplio operativo de seguridad y blindaron tanto el Estadio Azteca como el Centro Histórico.
La comparación entre ambos mandatarios no pasó desapercibida en redes sociales, donde usuarios contrastaron las imágenes de Calderón en el Soccer City de Johannesburgo en 2010 con la decisión de Sheinbaum de mantenerse alejada de los principales eventos del Mundial 2026. Dieciséis años después, el rival fue el mismo: Sudáfrica. Sin embargo, la forma en que los presidentes mexicanos vivieron la inauguración resultó completamente distinta.
Este contraste pone en relieve no solo las diferencias en la presencia institucional durante eventos internacionales de gran relevancia, sino también la importancia de la imagen presidencial en la promoción del país y sus intereses en el extranjero. En un momento en que la infraestructura y la movilidad urbana, como el próximo cablebús en Puebla, buscan modernizar y conectar a México, la representación activa y visible de sus líderes en eventos globales contribuye a fortalecer la percepción de un país dinámico y comprometido con el progreso.

