La FIFA confirmó que Ismail Elfath, árbitro estadounidense de 44 años, será el encargado de impartir justicia en la segunda semifinal del Mundial 2026, que enfrentará a Argentina e Inglaterra este miércoles 15 de julio en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. La designación de Elfath, nacido en Casablanca y nacionalizado estadounidense, ha generado atención por tratarse de un colegiado de la nación coanfitriona, en lugar de uno europeo, pese a que la UEFA tiene la mayor representación arbitral en esta fase del torneo.
Elfath, internacional desde 2016, acumula ya cuatro apariciones en esta Copa del Mundo. Dirigió los partidos de fase de grupos entre Países Bajos y Japón (2-2), España y Uruguay (1-0), y el encuentro de octavos de final donde Noruega eliminó a Brasil (2-1). En este último, su actuación fue polémica al desestimar inicialmente un penal a favor de Brasil, para luego rectificar tras la intervención del VAR. A lo largo del torneo, el árbitro, dos veces nombrado Árbitro del Año de la MLS (2020 y 2022), ha mostrado ocho amonestaciones y una expulsión.
La elección de Elfath cobra relevancia por su historial con la selección argentina y, en particular, con Lionel Messi. Ha dirigido cinco partidos de Messi en la MLS con Inter Miami, incluyendo la final de la Leagues Cup 2023. Además, ha estado presente en encuentros internacionales de Argentina, como un amistoso contra Colombia en 2018, el empate frente a España en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, y el triunfo ante Portugal en el Mundial Sub-20 de 2019. También fue cuarto árbitro en la final del Mundial de Qatar 2022, donde Argentina se coronó campeona.
Este contexto se vuelve especialmente sensible debido a las críticas que han recibido los arbitrajes en el torneo. Tras los octavos de final, la Asociación Egipcia de Fútbol denunció un arbitraje parcial, y el técnico suizo Murat Yakin calificó de «inaceptable» la expulsión de su jugador Breel Embolo en cuartos de final.
La semifinal entre Argentina e Inglaterra revive una histórica rivalidad que trasciende el deporte, marcada por el conflicto bélico de las Malvinas en 1982 y momentos icónicos como el duelo de México 1986, donde Diego Maradona dejó una huella imborrable. En este escenario, la elección de Elfath como árbitro añade un matiz especial a un partido que no solo definirá el paso a la final, sino que también reaviva tensiones históricas y deportivas.

