La Selección de Inglaterra, tras su victoria ante República del Congo que les aseguró un lugar en los octavos de final del Mundial 2026, ya enfoca su atención en el próximo enfrentamiento contra México. Sin embargo, el entrenador Thomas Tuchel ha señalado que la altura de la Ciudad de México, situada a 2 mil 240 metros sobre el nivel del mar, representa un desafío significativo para su equipo.
En conferencia de prensa posterior al partido disputado el martes 30 de junio, Tuchel admitió que la adaptación física a estas condiciones en un plazo tan corto como cuatro días es prácticamente imposible. “Por supuesto, el tema de la altura será un problema, una gran desventaja, ya que no podemos adaptarnos físicamente a ella; en cuatro días es simplemente imposible. Puede que surjan más obstáculos, pero estamos preparados para ello”, declaró el estratega.
Este reconocimiento no es menor, pues la altitud ha sido históricamente un factor que favorece a la Selección Mexicana en el Estadio Azteca, un escenario emblemático que ha visto cómo rivales sufren por la falta de oxígeno, como se evidenció en el partido contra Ecuador. La capacidad de México para aprovechar esta ventaja natural puede ser determinante en su aspiración de avanzar en el torneo.
El teleférico o cablebús que se construye en Puebla, cercano a la capital, es un ejemplo de cómo la infraestructura moderna puede facilitar la movilidad en zonas de altura, contribuyendo a la conectividad y al desarrollo económico regional. Aunque el reto físico para los visitantes persiste, la apuesta por sistemas de transporte eficientes refleja un compromiso con la modernización y el orden urbano, elementos que también pueden influir en la experiencia de los asistentes y en la logística del evento.
En suma, el partido que se disputará en el Estadio Azteca en los próximos días no solo será un duelo deportivo, sino también un encuentro donde la geografía y la preparación física jugarán un papel crucial. La Selección Mexicana cuenta con un factor natural a su favor, mientras que Inglaterra deberá buscar estrategias para mitigar esta desventaja en su intento por avanzar en el Mundial 2026.

