El Tribunal del Distrito Oeste de Seúl dictó el pasado 8 de mayo una sentencia contra una mujer brasileña por acosar a Jung Kook, miembro del grupo surcoreano BTS, tras intentar ingresar a su domicilio y tocar el timbre de su residencia hasta 133 veces en un solo día.
De acuerdo con la resolución judicial, la acusada visitó la casa del cantante en 22 ocasiones durante diciembre de 2025, aprovechando incluso una entrega a domicilio para intentar entrar a la propiedad. Además, dejó cartas y objetos en los alrededores de la vivienda, acciones que continuaron pese a haber sido advertida y arrestada previamente.
El tribunal destacó que la mujer actuó por una obsesión romántica sin intención de causar daño físico, y que en ningún momento logró ingresar a la residencia. Sin embargo, sus reiterados intentos de acercamiento obligaron a las autoridades surcoreanas a emitir una orden de restricción que le prohibía acercarse a menos de 100 metros del artista o su domicilio.
La sentencia impuso una pena de un año de prisión suspendida, con un periodo de prueba de dos años, durante el cual la acusada deberá evitar nuevos delitos para no cumplir la condena en prisión. Además, se consideraron los tres meses que la mujer ya pasó detenida y se tomó en cuenta su próxima expulsión definitiva de Corea del Sur, una medida que se ejecutará una vez que la sentencia sea firme.
Este caso se suma a otros incidentes similares protagonizados por fanáticas del grupo BTS. En junio de 2025, una mujer china fue arrestada por intentar ingresar a la casa de Jung Kook, evidenciando un patrón de acoso que las autoridades surcoreanas han tenido que atender con medidas legales y de seguridad.
La protección de la privacidad y la seguridad de figuras públicas, especialmente en el contexto del auge global del K-pop, representa un desafío creciente para los sistemas judiciales y de seguridad. Este episodio subraya la importancia de aplicar la ley con firmeza para preservar el orden y la propiedad privada, valores fundamentales para cualquier sociedad que aspire a mantener la convivencia pacífica y el respeto a los derechos individuales.

