La mexicana Katia Itzel García se convertirá en la tercera mujer en la historia en arbitrar como árbitra central un partido oficial de la Copa Mundial de Futbol varonil. Este jueves 25 de junio, a las 17:00 horas, dirigirá el encuentro entre Túnez y Países Bajos, correspondiente al Grupo A del Mundial 2026.
Su designación representa un hito en un deporte tradicionalmente dominado por hombres y en el que las mujeres han enfrentado históricamente resistencia y críticas. Katia Itzel, quien inicialmente aspiraba a ser futbolista profesional, optó por el arbitraje ante la falta de oportunidades en la categoría femenil. Desde sus inicios, ha enfrentado cuestionamientos y hasta amenazas anónimas en redes sociales, pero ha mantenido una postura firme en defensa del respeto y la autoridad dentro del campo.
Su debut en la Liga MX como árbitra central ocurrió el 9 de marzo de 2024 en el partido entre Pachuca y Querétaro, convirtiéndose en la primera mujer en arbitrar en el máximo circuito mexicano desde Virginia Tovar, quien participó en la década de 2000. Hasta la fecha, Katia Itzel ha dirigido 24 partidos entre fase regular y liguilla, aunque aún no ha estado al frente de una Final.
La trayectoria de García incluye experiencia en categorías juveniles y nacionales, así como participación en torneos de FIFA y Concacaf. Destacó en la Copa Mundial Femenina de la FIFA Australia-Nueva Zelanda 2023, donde fue árbitra central, consolidando su perfil internacional.
No obstante, su nombramiento para el Mundial 2026 generó controversia entre algunos exárbitros mexicanos, quienes cuestionaron su capacidad y experiencia. Francisco Chacón, por ejemplo, señaló en redes sociales que Katia Itzel no contaba con los partidos suficientes en Primera División para ser árbitra FIFA y que, de ser hombre, no habría tenido oportunidad de llegar al Mundial.
Frente a estas críticas, Katia Itzel ha reiterado que la autoridad en el campo es fundamental para mantener el orden y el respeto, sin caer en autoritarismos. Su firmeza y profesionalismo reflejan un avance en la inclusión y el reconocimiento del talento femenino en el arbitraje, un ámbito que históricamente ha sido excluyente.
Cabe recordar que la primera mujer en arbitrar un partido oficial de un Mundial varonil fue la francesa Stéphanie Frappart en Qatar 2022, seguida por la estadounidense Tori Perso en este mismo torneo 2026. La presencia de Katia Itzel en el partido Túnez-Países Bajos es un paso más hacia la normalización y profesionalización del arbitraje femenino en el futbol masculino, un avance que, sin duda, aporta diversidad y calidad al deporte.

