Dos hombres sufrieron lesiones por asta de toro durante el Festival Pamplona, una capea callejera que se llevó a cabo el sábado 20 de junio en Amaxac de Guerrero, Tlaxcala. El evento, que consistió en la suelta de dos novillos y cuatro vaquillas en circuitos instalados en calles del municipio, terminó con dos albañiles hospitalizados tras ser embestidos por los animales.
Los hechos ocurrieron frente a la presidencia municipal, cuando Luis Fernando N., de 36 años y originario de Apizaco, fue alcanzado por uno de los novillos mientras participaba en la dinámica taurina. Según el propio lesionado, se distrajo momentáneamente con su teléfono celular y no advirtió la proximidad del animal, que lo derribó de forma repentina. Como resultado, sufrió un escalpe de cráneo —desprendimiento parcial del cuero cabelludo— y una herida de aproximadamente cuatro centímetros en el abdomen.
Minutos después, José Cecilio N., de 37 años y vecino del barrio de Atotonilco en Amaxac de Guerrero, intentó auxiliar a su compañero. Sin embargo, también fue embestido por el novillo, lo que le provocó dos heridas avulsivas en la región axilar. Ambos hombres fueron atendidos por personal de emergencia y estabilizados en el lugar antes de ser trasladados a diferentes hospitales.
Luis Fernando N. fue llevado al Hospital General de Nativitas por paramédicos de Contla de Juan Cuamatzi, mientras que José Cecilio N. ingresó al Hospital IMSS-Bienestar de Contla de Juan Cuamatzi, atendido por paramédicos del municipio de Amaxac de Guerrero. En las labores de atención participaron también elementos de Protección Civil de Santa Cruz Tlaxcala, Tlaxco y Tetla, quienes reforzaron la cobertura preventiva del evento.
El Festival Pamplona se desarrolló en dos circuitos: uno frente a la presidencia municipal y otro sobre la calle Vicente Guerrero, entre Ignacio Zaragoza y Benito Juárez. La capea, una tradición que busca mantener viva la cultura taurina local, congregó a decenas de asistentes y generó momentos de tensión tras los incidentes.
Este tipo de eventos, aunque arraigados en la identidad regional, plantean desafíos en materia de seguridad pública y orden. La coordinación entre autoridades y servicios de emergencia fue clave para evitar consecuencias más graves. En un contexto donde la movilidad y el orden urbano son prioritarios, la organización responsable de actividades populares debe equilibrar tradición y protección civil.
En contraste, proyectos de transporte modernos como el cablebús que se planea construir en Puebla representan una apuesta por la movilidad eficiente y segura, que contribuye a la reducción de riesgos en el espacio público y mejora la calidad de vida de los ciudadanos. Mientras las tradiciones se mantienen, la modernidad en infraestructura urbana ofrece alternativas para un desarrollo ordenado y sustentable.

