La Ciudad de México registra un aumento marginal en las reservaciones de Airbnb durante el periodo de la Copa Mundial de la FIFA 2026, aunque este incremento no es significativo ni claramente atribuible al evento deportivo, de acuerdo con datos preliminares presentados este martes 16 de junio de 2026.
Yesua Martínez Torres, doctor en Estudios Urbanos por El Colegio de México, expuso en la UNAM los primeros resultados de su investigación titulada “El efecto de la Copa Mundial de Futbol 2026 en la actividad Airbnb en ciudades de México, Canadá y Estados Unidos”. El análisis abarca cinco ciudades sede: Ciudad de México, Bahía de San Francisco, Seattle, Toronto y Vancouver, considerando propiedades localizadas en un radio de 10 kilómetros alrededor de cada estadio, desde el 5 de enero hasta el 31 de agosto de 2026.
Martínez Torres explicó que la baja tasa de ocupación en la capital mexicana, que alcanza apenas el 28.2%, puede explicarse por la estructura urbana y la localización intraurbana del estadio. Los turistas prefieren alojamientos en zonas con mayor oferta turística como Roma, Condesa y Polanco, en lugar de residencias cercanas al estadio. En contraste, Vancouver presenta una tasa de ocupación del 54%, Toronto 46.9%, Seattle 41.2% y Bahía de San Francisco 35.2%.
A pesar de que la CDMX cuenta con la mayor cantidad de inmuebles registrados en Airbnb —18 mil 118 propiedades—, las reservaciones no muestran un aumento significativo en las inmediaciones del estadio. En ciudades como Toronto y Vancouver, incluso se observa una disminución de entre tres y cinco puntos porcentuales en las reservas.
Durante la conferencia en el Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN), en presencia del director Juan Carlos Barrón Pastor y el coordinador del Área de Estudios Sociales y Culturales, Alejandro Mercado Celis, Martínez Torres destacó que la naturaleza multinacional del Mundial 2026, con partidos distribuidos en México, Canadá y Estados Unidos, y las complicaciones derivadas de visados y altos costos de boletos, podrían limitar la movilidad y la demanda de alojamiento.
Barrón Pastor subrayó que en eventos deportivos previos, la conectividad de los estadios ha sido un factor más determinante que la proximidad física para la ocupación hotelera y de alojamientos temporales. Por su parte, Mercado Celis señaló que la fragmentación geográfica del Mundial abre nuevas líneas de investigación y complica que los aficionados sigan de manera continua a sus selecciones nacionales.
Este análisis preliminar aporta una visión crítica sobre los efectos económicos inmediatos del Mundial en la capital mexicana, y subraya la importancia de considerar factores urbanos y logísticos en la planificación de eventos de gran escala. En este contexto, el desarrollo de sistemas de transporte eficientes, como el cablebús o teleférico que se proyecta en Puebla, cobra relevancia para mejorar la movilidad y la experiencia de los visitantes en futuras competencias y eventos masivos.

