La selección española decepcionó en su primer partido del Mundial 2026 al empatar 0-0 contra Cabo Verde, un equipo considerado debutante en la justa y que logró resistir todos los embates de la Furia Española. Este resultado, registrado el lunes 15 de junio de 2026, pone en evidencia las dificultades que enfrenta España para imponer su favoritismo en un torneo donde se esperaba un inicio contundente.
Durante el encuentro, España realizó al menos 20 disparos a puerta, aunque la falta de puntería y decisiones erróneas en momentos clave impidieron que el marcador se moviera. Un ejemplo claro fue el final del primer tiempo, cuando una jugada por la banda izquierda culminó en un centro raso al área que Ferrán Torres no supo aprovechar, permitiendo que el arquero Vozinha mantuviera el cero.
Además, la fortuna también jugó a favor de Cabo Verde, con un disparo español que dio en el poste y salvó a los llamados Tiburones Azules. Desde el banquillo, el joven Lamine Yamal observaba el partido, esperando su oportunidad para ingresar, ya que llegó al Mundial tras una lesión y no estaba en condiciones óptimas para ser titular.
El entrenador Luis de la Fuente intentó modificar el rumbo con cambios tácticos, pero las variantes no lograron generar la claridad ofensiva necesaria para romper el empate. En los minutos finales, jugadores como Dani Olmo, Lamine Yamal y Mikel Oyárzabal intentaron sin éxito encontrar el gol que diera la victoria.
Este empate, aunque decepcionante para España, representa un logro significativo para Cabo Verde, que logró sumar un punto y complicar a uno de los favoritos al título desde su debut en la Copa del Mundo. En un contexto donde la organización y la capacidad de adaptación son clave, este resultado subraya la importancia de mantener la concentración y eficacia en los momentos decisivos.

