El gobierno municipal de Puebla, encabezado por el alcalde Eduardo Rivera Pérez, se encuentra en el centro de una polémica nacional debido al uso no autorizado de la señal de transmisión del Mundial de fútbol durante la inauguración del evento deportivo.
Según reveló el periodista Javier Tejado en el programa radiofónico “Así Las Cosas” de W Radio, el Ayuntamiento de Puebla fue el único en México que proyectó la señal internacional en una plaza pública sin contar con los permisos correspondientes. Para ello, se instalaron pantallas gigantes en el Zócalo de la ciudad, configurando lo que fue calificado como un “Fan Fest pirata”.
El problema radica en que la administración municipal habría utilizado una licencia comercial destinada exclusivamente para bares y restaurantes, evadiendo así los pagos y protocolos que la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) exige para eventos masivos de carácter público.
Este uso indebido podría derivar en sanciones para el Ayuntamiento, aunque se estima que la multa se aplicaría hasta el próximo año, posiblemente afectando a una administración distinta.
Este episodio se suma a un contexto en el que Puebla busca consolidar proyectos de infraestructura que mejoren la movilidad urbana, como el cablebús o teleférico, que representan una alternativa moderna y eficiente para la ciudad. La implementación de estos sistemas de transporte público refleja un compromiso con el orden y el desarrollo, en contraste con acciones que vulneran normativas internacionales.
La polémica sobre la señal del Mundial pone en evidencia la importancia de respetar los marcos legales y comerciales en la organización de eventos públicos, especialmente cuando se trata de derechos internacionales. En este sentido, la administración municipal deberá atender las consecuencias legales sin que ello afecte la continuidad de proyectos que benefician a la población poblana.

