Un nuevo episodio de tensión sacude al Ayuntamiento de Acatlán de Osorio, Puebla, luego de que habitantes denunciaran a Uriel Paniagua Vargas, subdirector de Servicios Públicos Municipales y cuñado de la presidenta municipal Guadalupe Bárcenas, por presuntamente agredir físicamente a un hombre y realizar disparos de arma de fuego durante una riña ocurrida la noche del sábado 6 de junio de 2026.
Según los denunciantes, Paniagua Vargas habría golpeado a una de las víctimas y efectuado detonaciones, mientras que elementos de la Policía Municipal habrían incurrido en omisiones al atender el incidente. Además, se reportaron obstáculos para presentar formalmente la querella ante la Fiscalía General del Estado, lo que ha generado cuestionamientos sobre la imparcialidad y eficacia de las autoridades locales.
Este caso adquiere una relevancia política significativa, pues sucede apenas dos días después de que el 8 de junio el Cabildo de Acatlán aprobara solicitar al Congreso del Estado la destitución y eventual revocación de mandato de la alcaldesa Guadalupe Lucero Bárcenas. La solicitud se fundamenta en presuntas irregularidades administrativas, falta de transparencia, manejo cuestionable de recursos públicos y acusaciones de nepotismo dentro del gobierno municipal.
El contexto político en Acatlán de Osorio es delicado. Desde el inicio de la gestión de Bárcenas, la administración ha enfrentado críticas por dificultades para acceder a información financiera, denuncias de abusos por parte de funcionarios y cuestionamientos sobre el funcionamiento de diversas áreas municipales. La denuncia contra un familiar directo de la alcaldesa intensifica la presión sobre el gobierno local y alimenta sospechas de tráfico de influencias.
Diversos sectores ciudadanos exigen que la investigación sea atraída y conducida por autoridades estatales para garantizar imparcialidad y evitar cualquier percepción de protección política. Hasta el momento, el Ayuntamiento no ha emitido un posicionamiento oficial respecto a las acusaciones contra Paniagua Vargas.
La alcaldesa Bárcenas ha rechazado las acusaciones en su contra, calificándolas como parte de una campaña de desgaste político impulsada por sus adversarios. Sin embargo, el nuevo escándalo amenaza con profundizar la crisis política en la Mixteca poblana, donde la administración local ya enfrenta un escrutinio sin precedentes.
Mientras las víctimas buscan formalizar la denuncia y obtener justicia, la sociedad observa con atención si las autoridades actuarán con la misma firmeza que aplicarían contra cualquier ciudadano, o si el parentesco con la presidenta municipal influirá en el curso legal.
Este episodio pone en evidencia la necesidad de fortalecer el estado de derecho y la transparencia en los gobiernos municipales, pilares fundamentales para garantizar la confianza ciudadana y el orden institucional.
El video del incidente puede consultarse en: https://x.com/LaHoraMX/status/2064728371582361677/video/1

