El próximo jueves 28 de mayo de 2026 inicia en el juzgado de lo Penal de Zamora el juicio contra Pedro G., un ganadero de 60 años acusado de homicidio imprudente tras el ataque mortal de sus perros a una joven en Roales del Pan, un municipio de mil habitantes en la provincia de Zamora. Los hechos ocurrieron el 24 de octubre de 2023, cuando Arancha C., de 27 años, salió a correr con su perro por los alrededores de esta localidad y fue atacada por una jauría de siete perros propiedad del pastor.
Arancha, auxiliar de enfermería que residía con sus padres en Roales del Pan, logró alertar por teléfono a su madre mientras era atacada por los animales, que le infligieron más de 100 mordeduras. A pesar de la rápida intervención de los servicios sanitarios, la joven falleció en el lugar. La Fiscalía reclama una pena de dos años y medio de prisión para Pedro G., mientras que la familia de la víctima solicita cuatro años y una indemnización de 250,000 euros.
La Guardia Civil asumió la investigación y detuvo al ganadero, quien se negó a declarar tras su arresto. Los perros, compuestos por tres mastines, dos pastores alemanes y dos crías, fueron sacrificados en un centro veterinario especializado en Simancas, Valladolid. Testimonios recogidos en Roales del Pan y La Hiniesta, donde el acusado tenía su explotación ganadera, coinciden en que los animales estaban habitualmente sueltos y causaban molestias y riesgos a los vecinos, deportistas y agricultores que transitaban por los caminos rurales.
El caso pone en evidencia la responsabilidad del propietario de animales potencialmente peligrosos, especialmente cuando existen antecedentes de incidentes similares. Fuentes de la investigación confirmaron que los perros no estaban bajo control ni cercados adecuadamente, y que el pastor no se encontraba en el lugar al momento del ataque, lo que impidió contener a los animales. Inicialmente, Pedro G. fue ingresado en prisión provisional por el riesgo que representaba, pero posteriormente quedó en libertad bajo fianza a la espera del juicio.
Durante la audiencia, se espera la declaración del acusado, la familia de Arancha, peritos y agentes de la Guardia Civil que intervinieron en el caso. Este suceso ha generado preocupación en la comunidad local, que advierte sobre la necesidad de un mayor control y regulación para evitar tragedias similares en zonas rurales donde la convivencia con animales de trabajo es habitual.

