Rodolfo Márquez Alcaraz, conocido como Fofo Márquez, volvió a poner en el centro del debate público su caso judicial al enviar una carta a la presidenta Claudia Sheinbaum, en la que reclama un trato igualitario ante la ley y sostiene que el delito por el que fue sentenciado está “totalmente fabricado”.
El influencer fue condenado a 17 años y 6 meses de prisión por tentativa de feminicidio, tras un incidente ocurrido en febrero de 2024 en Ciudad Brisa, Naucalpan, donde agredió a una mujer luego de un conflicto vial. La agresión quedó registrada en video, elemento clave para que un juez dictara sentencia y que posteriormente fue ratificada. Desde entonces, Márquez permanece recluido en el penal de Barrientos, Estado de México, mientras su defensa ha agotado recursos legales para revertir o modificar la condena.
Recientemente, la Suprema Corte de Justicia de la Nación rechazó atraer el amparo que buscaba una nueva revisión del caso, lo que mantiene firme la sentencia.
El nuevo pronunciamiento de Fofo Márquez surge en un contexto donde la presidenta Claudia Sheinbaum ha declarado públicamente que en su gobierno no habrá protección para nadie por amistad o cercanía política, en referencia al caso del exdirector de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla. En un mensaje difundido desde la llamada Mañanera del Pueblo, Sheinbaum afirmó que “la ley es igual para todos” y que no se otorgarán tratos preferenciales en casos de violencia contra las mujeres.
A partir de esta postura, Márquez compartió un video con las declaraciones de la mandataria y, desde prisión, envió una carta en la que solicita que se respeten sus derechos bajo ese mismo principio de igualdad. En el texto, expone: “Expreso a través de esta carta que se hagan valer mis derechos como así lo menciona la presidenta (Claudia Sheinbaum) en el video que compartí, que no hay preferencias ni amistades y que aplique la ley al igual para todos, ya que el delito por el que me juzgan está totalmente fabricado. Cuántas familias a diario no sufren de lo mismo y están impunes que les dan la misma pena y que aplique parejo para todos”.
Este nuevo intento de Márquez por cuestionar la justicia de su condena se suma a un debate más amplio sobre la aplicación de la ley en casos de violencia de género en México, donde la exigencia de justicia y el respeto a los derechos procesales deben coexistir sin que se genere impunidad ni favoritismos.
Mientras tanto, el proceso legal de Fofo Márquez continúa abierto, pero la firmeza de la sentencia y el rechazo de la Suprema Corte a revisar el caso apuntan a que la justicia ha actuado conforme a derecho, sin ceder a presiones externas.

