El volcán Popocatépetl presentó esta mañana un fenómeno meteorológico poco común: nubes lenticulares que lo coronaron, una imagen que pudo observarse desde San Nicolás de los Ranchos, Puebla. Estas nubes, con forma de lente o platillo, se forman cuando fuertes corrientes de aire húmedo ascienden y descienden al pasar sobre montañas o volcanes, por lo que suelen aparecer alrededor de cumbres elevadas como la del Popocatépetl.
Según el monitoreo del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), en las últimas 24 horas el volcán registró 40 exhalaciones de baja intensidad, acompañadas de emisiones de vapor de agua, gases volcánicos y ligeras cantidades de ceniza. Por esta razón, las autoridades mantienen el Semáforo de Alerta Volcánica en Amarillo Fase 2, con la recomendación vigente de no acercarse al cráter debido al riesgo de explosiones menores y caída de fragmentos balísticos.
Aunque la imagen del volcán rodeado por nubes lenticulares llamó la atención de habitantes y fotógrafos, este fenómeno está relacionado exclusivamente con las condiciones atmosféricas y no representa un incremento en la actividad volcánica. Este tipo de fenómenos naturales, si bien impactan visualmente, no deben generar alarma más allá de la vigilancia constante que se mantiene sobre el Popocatépetl, un volcán que históricamente ha sido un referente geográfico y cultural para la región.

