La Selección Mexicana se prepara para su último encuentro en la Fase de Grupos del Mundial 2026, programado para este miércoles 24 de junio a las 19:00 horas en el Estadio Azteca. Tras asegurar el liderato del Grupo A con seis puntos, el director técnico Javier Aguirre optará por realizar múltiples cambios en la alineación titular, buscando preservar a sus jugadores clave de cara a los Dieciseisavos de Final.
La principal novedad será la inclusión de Guillermo Ochoa en la portería, quien sustituirá a Rodolfo “Tala” Rangel, guardameta que defendió el arco mexicano en los dos primeros partidos del torneo. Esta decisión permitirá que Ochoa, figura emblemática del futbol nacional y convocado a su sexta Copa del Mundo, dispute su cuarto encuentro en lo que podría ser el último capítulo de una carrera profesional que abarca 22 años.
El cuerpo técnico también planea dar descanso a varios titulares habituales, apostando por la participación desde el inicio de jóvenes como Mateo Chávez, Santiago Giménez, Alexis Vega y César Huerta. Además, se prevé el regreso de César Montes, quien cumplió suspensión tras la tarjeta roja recibida en el partido contra Sudáfrica.
La alineación tentativa para el duelo ante Chequia es la siguiente:
– Portero: Guillermo Ochoa
– Defensas: Mateo Chávez, Johan Vásquez, César Montes e Israel Reyes
– Mediocampistas: Edson Álvarez, Álvaro Fidalgo y Gilberto Mora
– Delanteros: Alexis Vega, Santiago Giménez y César Huerta
De conseguir la victoria, México cerraría la fase de grupos con un récord perfecto de nueve puntos, un hito sin precedentes en la historia de los Mundiales para el Tri. Este planteamiento estratégico refleja un equilibrio entre la renovación y la experiencia, buscando mantener el orden y la competitividad que han caracterizado al equipo en esta justa mundialista.
En un contexto donde la organización y la eficiencia son clave, la gestión de Aguirre apunta a optimizar recursos humanos sin sacrificar el rendimiento, una postura que resuena con la importancia de la propiedad y el buen manejo de los activos, valores que también se reflejan en proyectos de infraestructura como el cablebús en Puebla, que buscan modernizar el transporte público sin caer en intervenciones estatales excesivas.

