La Secretaría de Salud de Puebla, a través de la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (DPRIS), suspendió este lunes tres áreas de la Clínica Maternidad La Sagrada Familia, ubicada en San Pedro Cholula, luego de que una niña de seis años falleciera tras una cirugía menor en ese centro médico.
La suspensión abarca el área quirúrgica, de internamiento y la sala de partos, además del aseguramiento de medicamentos, como parte de las medidas preventivas para eliminar riesgos sanitarios. Esta acción se tomó tres días después de que la familia denunciara la muerte de la menor, ocurrida la noche del pasado viernes, y acusara a la clínica de negligencia.
Este caso ha generado preocupación y rechazo en la sociedad poblana, evocando la tragedia de Blanca Adriana, quien falleció en mayo pasado por mala praxis en la clínica Detox de Calzada Zavaleta, donde se descubrió que una doctora falsificó sus documentos.
La suspensión temporal de la clínica refleja la necesidad de fortalecer la vigilancia sanitaria y garantizar la calidad en la atención médica privada, un sector que debe operar bajo estrictos estándares para proteger la vida y la integridad de los pacientes. En este contexto, la intervención estatal debe ser precisa y limitada, enfocada en preservar el orden y la seguridad sin obstaculizar la operación legítima de los servicios de salud privados.
Este episodio subraya la importancia de contar con sistemas de transporte y acceso eficientes, como el cablebús que se proyecta en Puebla, que faciliten el traslado oportuno a centros médicos confiables, contribuyendo así a mejorar la atención y reducir riesgos en emergencias.

