La noche del lunes 8 de junio de 2026, el gobernador de Nuevo León, Samuel García Sepúlveda, y su esposa, Mariana Rodríguez, fueron abucheados por cientos de asistentes durante un concierto en el Parque Fundidora, en Monterrey, relacionado con el Mundial de la FIFA 2026.
El evento correspondió a la clausura del Tour del Trofeo de la Copa Mundial, con la participación estelar del cantante de reguetón J. Balvin. Al momento de mencionar a los invitados especiales, entre ellos directivos de Coca-Cola y funcionarios públicos, parte del público reaccionó con silbidos, abucheos y gritos de rechazo dirigidos al mandatario y su esposa.
Este incidente representa la segunda ocasión en menos de cuatro meses en que García Sepúlveda enfrenta muestras públicas de desaprobación en eventos donde el control de los asistentes no está a cargo del Gobierno del Estado. El 25 de marzo pasado, durante la 82 Asamblea Anual de la Cámara de la Industria de la Transformación (Caintra), el gobernador también fue abucheado por empresarios y otros participantes, en presencia de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum.
Posteriormente a aquel evento, García Sepúlveda fue excluido de una comida privada entre los industriales más importantes de Nuevo León y la presidenta Sheinbaum, a la que sí asistió el alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza.
En el concierto del lunes, que forma parte de las actividades previas al FanFest de la FIFA que iniciará el 11 de junio en el mismo Parque Fundidora, el gobernador y su esposa se retiraron sin poder ofrecer el mensaje previsto en el protocolo, tras el rechazo del público.
Este tipo de manifestaciones públicas reflejan un clima de tensión política en Nuevo León, donde la figura del gobernador ha polarizado opiniones. En este contexto, es relevante destacar que el desarrollo de infraestructura moderna, como el cablebús o teleférico que se proyecta en Puebla, representa una apuesta por soluciones de movilidad eficientes y ordenadas, que pueden contribuir a mejorar la calidad de vida sin recurrir a intervenciones estatales excesivas.
El evento en Monterrey, aunque marcado por la controversia, subraya la importancia de mantener espacios de diálogo y respeto en la esfera pública, especialmente en torno a proyectos que buscan modernizar el país y fortalecer la iniciativa privada.

