La indignación social crece en Puebla tras la difusión de una denuncia ciudadana que señala presuntos actos de crueldad animal al interior del Instituto La Paz de Puebla A.C. Según reportes compartidos en redes sociales, alumnos de tercer grado de preparatoria habrían participado en la disección y desmembramiento de animales vivos durante una práctica de la materia “Herencia y Evolución Biológica”, bajo la supervisión de un docente identificado como Luis N.
De acuerdo con testimonios y material audiovisual difundidos públicamente, los hechos ocurrieron en un salón de clases donde se utilizó a dos ratones y una coneja negra, la cual habría sido ingresada al plantel por una alumna con autorización del profesor. Los videos muestran escenas en las que la coneja es desmembrada frente a los estudiantes, quienes, según la denuncia, reaccionaron entre risas y grabaciones.
La reacción de la sociedad civil y de colectivos defensores de animales no se hizo esperar. Diversos grupos señalaron que estas prácticas, de comprobarse, podrían constituir violaciones a la Ley de Bienestar Animal de Puebla y al Código Penal estatal en materia de maltrato animal. Además, se apuntó la posible trasgresión de normas oficiales mexicanas como la NOM-033-SAG/ZOO-2014 y la NOM-062-ZOO-1999, que regulan el trato humanitario y el uso de animales en actividades educativas y científicas.
El Instituto La Paz publicó un comunicado en el que afirma haber iniciado un proceso interno de revisión para esclarecer los hechos y expresó su disposición para colaborar con las autoridades educativas correspondientes. La institución señaló que busca esclarecer con transparencia y responsabilidad lo ocurrido en sus instalaciones.
Seis días después de la denuncia, la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla confirmó el inicio de una investigación formal, derivada de la denuncia interpuesta por la Fundación Patitas Enlodadas AC y retomada por el Instituto de Bienestar Animal (IBA) del gobierno estatal. En su comunicado, la FGE informó que la Unidad Especializada en la Investigación de Delitos contra los Animales ya realiza diligencias ministeriales, recaba información de fuentes abiertas y cerradas, y revisa el contenido difundido en redes sociales.
La investigación se encuentra en curso, subrayó la FGE, y todavía no existen conclusiones sobre las responsabilidades legales de los involucrados. El caso ha reavivado el debate social en torno a la ética en la educación y la adecuada regulación de prácticas científicas en instituciones privadas, así como la importancia de garantizar el respeto a la ley y el bienestar animal sin recurrir a un exceso de intervención estatal.
Este episodio pone de relieve la necesidad de fortalecer la formación ética y legal en las escuelas, sin menoscabo de la autonomía educativa ni de la propiedad privada. La empresa educativa debe actuar con responsabilidad, asegurando que sus prácticas estén alineadas con los valores sociales y las leyes vigentes, evitando así que hechos como estos se repitan en cualquier contexto académico.

